3 CLAVES PARA REPASAR LA VISIÓN DE TU IGLESIA EN ESTE 2020

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Es sorprendente pensar que ya superamos la mitad de este 2020; parece como que Covid-19 apareció en escena hace muy poco. El mundo entero fue impactado tremendamente, y la pandemia a traido cambios repentinos en la vida de todos. No solamente nuestras rutinas diarias fueron afectadas, sino que también los planes y objetivos que teníamos en mente durante el mes de enero fueron anulados y dejados atrás. Con la mitad del año por delante, permitámonos detenernos por un momento y reflexionar sobre la visión 2020 que nos habíamos planteado para nuestro ministerio de grupos pequeños hace un corto tiempo atrás.

Al inicio de este mes, me encontraba buscando recursos entre el material de grupos pequeños previos a Covid-19, con el objetivo de hallar un Podcast sobre una entrevista grupal que discutía acerca del lanzamiento de la visión con Steve Gladen (Haz click aquí para seguir el vínculo con el episodio). A pesar de haber escuchado la entrevista cuando fue publicada al inicio de este año, la conversación ahora estaba más bien cargada de una asombrosa relevancia al escuchar las palabras de Steve por segunda vez a través del lente de Covid-19. Permitámonos aquí, explorar algunas enseñanzas de la grabación de la conversación.

Visión y Meta no son lo mismo

A pesar de que el coronavirus puede haber desviado algunos de los planes que nos habíamos trazado al inicio de este año,  es importante recordar que la visión opera más a nivel macro. Gladen explica en su entrevista que nuestra meta u objetivo no es lo mismo que la vision. Más bien, los objetivos funcionan como “pasos de Fe hacia nuestra vision”. Si perdemos nuestra meta y objetivos, podríamos pensar que estamos fallando en nuestra vision, pero debemos ser cautelosos y no confundirnos. Gladen continúa explicando que en un ministerio, siempre vamos a enfrentar problemas y retos en el camino. Para asistirnos en nuestra travesía, nuestra visión es como la estrella que marca el Norte y que nos ayuda a mantenernos alineados con el plan que Dios había puesto inicialmente en nuestros corazones. De echo, nuestra vision es un llamado o un movimiento que estamos impulsados a cumplir, donde cada decisión tomada dentro de la iglesia contribuye para su éxito. Es una emocionante victoria tamaño Dios la cual todos colectivamente aspiramos alcanzar. Con el fin de que los miembros de nuestra iglesia no pierdan esto de vista, nosotros los lideres estamos llamados a reexaminar la visión frecuentemente. Con esto, no solamente inspiramos a nuestros congregados a involucrarse más, sino que también les ayudamos a responder la pregunta que cada uno de ellos se hace: “¿Cuál es mi papel?”.

Establezca un grupo de expertos

¿Has invitado a un grupo de fieles con diferentes opiniones, fortalezas y puntos de vista a una reunión de líderes? En esta época de Covid-19, todos estamos experimentando la vida de una manera nueva. Aún cuando hemos estado en nuestro ministerio por más de una década, este año nos ha tomado a todos desprevenidos. A lo largo de esta travesía en territorio desconocido, se hace importante para nosotros ser capaces de abrir nuestros corazones y escuchar las necesidades y perpectivas de varios líderes dentro de nuestras comunidades. Para lograr implementar una visión, Gladen nos recuerda que debemos hacerlo relacionalmente. Él explica que, “entre más alineado estás con tu visión, más fuertemente la gente te comprará la idea.” Es cuando intercambiamos ideas con los demás y tenenos un diálogo saludable que somos capaces de establecer solidaridad entre los rangos y avanzar.

Una temporada para sanar nuestro ministerio de grupos pequeños

En la entrevista, Gladen señala que cuando una iglesia ha pasado a través de una época de crisis, su visión se mueve a través de la necesidad de sanación. Con muertes relacionadas a Covid-19, problemas de salud mental, pérdida de trabajo y eventos de protesta alrededor de la muerte de George Floyd, podemos decir fácilmente que este año ha traído elementos de crisis a la comunidad de la iglesia. Con un mundo entero afectado, los líderes de iglesia pueden hacer mucho. En otras palabras, el equipo de liderazgo que ha tomado las riendas de la iglesia cuenta únicamente con su propio tiempo, energía, recursos y dones. Para que la iglesia sea capaz de lograr su ministerio de sanación tamaño Dios, estamos llamados a incluir tantos miembros de la iglesia como sea posible dentro de la ejecución de su visión. Es aquí donde un ministerio de grupos pequeños es esencial para prosperar. Ya sea que estés poniéndolo en marcha en línea o que lo estés llevando acabo en persona, ponle especial atención a incorporar elementos de sanación y fraternidad dentro de tu visión de grupo pequeño de iglesia. Después de un año turbulento, este esfuerzo podrá ciertamente ser acojido y ayudar en la estrategia que tu iglesia implementará para estar de vuelta en los meses que vienen.

❖  Autor: Sean Buono

Sean vive para enseñar para el Reino de Dios. Actualmente se desempeña como Director de Life Group en Community Christian Church en Sterling Heights, Michigan, y anteriormente se desempeñó en otras funciones del ministerio, incluyendo líder de grupos pequeños, líder de ministerio de hombres, ministro de jóvenes y pastor de jóvenes. Él no solo cree que la transformación ocurre a través del contexto de las relaciones, sino también que los grupos pequeños son el ambiente perfecto para tal crecimiento. Una de las formas en que ayuda a equipar a otros líderes del ministerio es a través de sus publicaciones, que se pueden encontrar en www.seanbuono.com.

 

 

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