6 CONSEJOS PARA SUPERAR LA FATIGA DE LAS REUNIONES VIRTUALES

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 La mayoría de nosotros todavía nos estamos adaptando a un mundo donde las capturas de pantalla de las reuniones de Zoom se han convertido en la nueva “selfie”. En tiempos de distanciamiento social, nuestros únicos contactos sociales, fuera de nuestros hogares, son a través de una lente de cámara y una pantalla de video.

De muchas maneras, deberíamos estar agradecidos por la tecnología que nos ha permitido estar un tanto conectados con el mundo que nos rodea.

Pero al mismo tiempo, estamos empezando a sentir la fatiga que conlleva mirar pequeñas cajas de personas en nuestras computadoras.

  • Los grupos pequeños ahora se encuentran en línea.
  • Las reuniones de trabajo son en línea.
  • El servicio del domingo se transmite a televisores, computadoras portátiles y dispositivos móviles.
  • Largos “chats” familiares se realizan a través de Zoom.

Entonces, ¿qué hacemos cuando nuestras mentes y cuerpos comienzan a cerrarse por sobrecarga de reuniones virtuales? Aquí hay seis consejos para superar su fatiga de Zoom / Hangouts / WebEx / Skype / FaceTime.

 

  1. PROGRAME PAUSAS ENTRE LAS REUNIONES EN LINEA.

Es tentador programar reuniones virtuales consecutivas porque se elimina el tiempo de viaje. Podemos saltar fácilmente al siguiente enlace Zoom en lugar de tomar el ascensor hasta la sala de conferencias del quinto piso.

Sin embargo, necesitamos esos pocos minutos para restablecer y actualizar nuestro cerebro para la próxima tarea. Dese un espacio de al menos 10-20 minutos entre sus reuniones en línea y notará la diferencia.

 

  1. USE EL TELEFONO OCASIONALMENTE.

Como introvertido (Chris) y una persona que necesita saber y entender, hablar por teléfono no es una de mis 100 cosas favoritas para hacer en un día.

Normalmente soy el tipo de persona que primero envía mensajes de texto, y si es absolutamente necesario, hago una llamada telefónica rápida de 30 segundos, pero incluso yo veo la necesidad de conectarme con otras personas de forma personal.

Levantar el teléfono para averiguar cómo le va a alguien en su pequeño grupo puede ser realmente revitalizante en lugar de agotador.

En ocasiones, también puede conectarse a esa reunión virtual  telefónicamente, en lugar de video. Eso le brinda la oportunidad de caminar e incluso salir durante la misma.

 

  1. HAGA CORTOS RECESOS DURANTE LAS REUNIONES MUY LARGAS.

Es sorprendente cuánta concentración se necesita para participar en una reunión en línea. Hay muchas más distracciones y cosas que mirar que en una reunión presencial en una sala de conferencias o en la sala de estar de alguien.

Las acciones normales de la reunión, como mirar por la ventana mientras alguien más está hablando, puede hacerlo parecer desinteresado en una video llamada.

Se experimenta la necesidad de enfocarse en la pantalla todo el tiempo. Eso hace que una reunión virtual de dos horas se sienta más como cuatro horas.

Es importante programar descansos de cinco a 10 minutos cada hora para que los participantes usen el baño o simplemente se desconecten de una pantalla.

Asegúrese de usar ese tiempo para mirar algo que no sea un monitor de computadora. No use el descanso para revisar su correo electrónico o actualizar su calendario.

 

  1. PROGRAMA REUNIONES CORTAS.

Sabemos que las reuniones virtuales siempre se sienten más largas que las reuniones físicas, así que planifíquelo y haga que la mayoría de sus reuniones sean más cortas. Esto también se aplica a los servicios de la iglesia en línea.

Si su servicio dominical normal es de una hora y media, considere reducir la versión en línea a una hora. Mirar una pantalla no es lo mismo que participar en una reunión.

En cambio, aliente la participación ofreciendo recursos para que las familias los utilicen en una conversación posterior al servicio.

 

  1. GUARDE EL “ZOOM SABBATH.”

Tener un día programado cada semana para que no haya reuniones es un buen consejo en cualquier momento, pero especialmente ahora que todo sucede en un solo lugar. A medida que este aislamiento continúa, las líneas dibujadas en nuestras vidas comenzarán a desdibujarse.

En este tiempo será fácil, y poco saludable, que la oficina se apodere de gran parte de nuestros hogares. Debido a esto, puede considerar, como equipo, hacer que ciertos días sean “libres de reuniones” o dar a los miembros del equipo el derecho de rechazar las reuniones por diferentes razones.

La etiqueta garantizaría siempre dar una explicación con cualquier declinación.

 

  1. PROGRAMA PAUSAS DE LA TECNOLOGÍA.

Los calendarios de todos son diferentes, y habrá algunos de nosotros que tenemos más reuniones a lo largo del día que otros.

Cada vez más será necesario que administremos mejor nuestros propios días y hagamos el mejor esfuerzo para mantener límites saludables entre el hogar, la familia y el día laboral.

Al igual que existe una “fatiga del zoom”, también hay demasiada tecnología y tiempo de pantalla.

Nuestra nueva forma de vida, al menos a corto plazo, requiere que activemos las pantallas en un porcentaje más alto de lo habitual.

Es crucial que guardemos nuestros dispositivos, salgamos, tal vez tomemos unos minutos para respirar el aire, salir a caminar o correr, o incluso trabajar en tareas de lectura profesional.

Es por esta razón que recomendamos descansos regulares de toda la tecnología durante todo el día. Si te ayuda, ponte un temporizador. Estos descansos son tan importantes como su próxima tarea.

 

Autores: 

CHRIS SURRATT (@ChrisSurratt) es el especialista en discipulado y grupos pequeños de LifeWay Christian Resources, consultor y Coach de ministerio con más de 20 años de experiencia, y autor de Leading Small Groups: How to Gather, Launch, Lead, and Multiply Your Small Groups.

BRIAN DANIEL (@bcdaniel) es gerente de recursos de discipulado en LifeWay Christian Resources. Surratt y Daniel son los anfitriones del podcast Group Answers

 

 

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